Una de las claves que ha convertido al rock en el himno de rebeldía de tantas generaciones es su negativa a doblegarse ante cualquier tipo de barrera: ya sea política, artística, social o de cualquier índole.
Esa irreverencia constante ha sido la bandera de los grandes representantes del género, y hay una canción que sirve como ejemplo y nexo entre dos de ellos: Nazareth y Guns N’ Roses.
Se trata de “Hair of the Dog”, tema que da título al sexto álbum de la banda escocesa del inolvidable Manny Charlton, legendario guitarrista fallecido en España en 2022. Curiosamente, la letra no menciona el título, que fue una alternativa obligada cuando la discográfica rechazó el nombre original: “Son of a B*tch”. “La discográfica se volvió loca cuando les dijimos el título que queríamos”, recordaba Pete Agnew, bajista de Nazareth y único miembro de la formación original aún en activo, en declaraciones a Classic Rock. “Intentamos argumentar que no había problema porque John Wayne usaba esa misma frase constantemente, pero no nos lo compraron”.
La historia nos sitúa en 1975, año en el que una expresión como “ahora te estás metiendo con un hijo de puta” resultaba mucho más escandalosa que hoy, y resultaba especialmente callejera para los cánones líricos de la época. “¡No tenía absolutamente ningún significado! ¡Y no tiene nada que ver con el contenido de la canción!”, continuaba el bajista explicando la adaptación que terminó siendo el título. Aquel tema sería versionado más tarde por Guns N’ Roses, con un Axl Rose declarado admirador de Nazareth, y se incluyó en su disco ‘The Spaghetti Incident?’.
Fue el propio Charlton quien produjo el disco de Nazareth, sucediendo a otra leyenda, Roger Glover (bajista de Deep Purple), que había estado al frente de los tres álbumes anteriores del grupo. La conexión con Guns N’ Roses también pasa por ahí: Axl quería contar con el productor de ‘Hair of the Dog’, según recuerda Loudersound, cuando comenzaba a trabajar en las maquetas de lo que luego sería el brutal debut ‘Appetite for Destruction’. El propio Charlton habló de este tema con Mariskal Romero tiempo atrás.
La admiración de Axl y el resto de Guns N’ Roses es recordada por Agnew: “Incluso antes de que se convirtieran en una banda que grababa discos, cuando dimos seis conciertos en California, vinieron a todos. Años después, cuando ya eran grandes estrellas, también aparecieron en primera fila en uno de nuestros conciertos en Winnipeg, haciendo headbanging al ritmo de la música y saltando sin parar”.
El bajista opina sobre la versión de Guns N’ Roses: “Su versión era más bien una copia; no intentaron darle su toque personal. Siempre tratamos de aportar nuestra propia personalidad a las versiones, pero ese nunca fue su objetivo: Axl siempre había querido cantar ‘Son of a B*tch’. Quería sonar como Dan (McCafferty)”.

“Hair of the Dog” ha sido un tema fundamental en los repertorios de la banda desde su lanzamiento, y eso no cambió ni siquiera ante la expresa prohibición del régimen de Pinochet durante sus actuaciones en Chile. El veterano bajista no lo ha olvidado: “Estábamos tocando dos noches en Chile cuando el general Pinochet todavía estaba en el poder. Fue un evento televisado que llegó a unos cien millones de personas. La primera noche, terminamos como siempre con ‘Hair Of The Dog’ y Dan consiguió que el público cantara el estribillo”.
El carácter indómito de la banda se iba a imponer de manera muy particular: “Causó tal revuelo que salió en los periódicos del día siguiente. Antes del segundo concierto, la alcaldesa vino al camarín de la banda acompañada de un grupo de asistentes y de manera despectiva, fría y con evidente falta de respeto. Alguien tradujo lo que dijo y fue: ‘Esta noche no terminarán con esa canción. ¿Lo entienden?’ Dan asentía con la cabeza y le decía: ‘Sí, no hay problema’. Cuando ella salió de la habitación, le pregunté: ‘¿De qué demonios estás hablando? ¡Esa perra nos está diciendo qué tocar!’. Y él respondió: ‘No vamos a cerrar el concierto con esa canción. Vamos a abrir con ella’.”